En el mundo actual del marketing digital, los influencers se han convertido en una herramienta poderosa para las marcas. Pueden generar ventas, mejorar el branding y potenciar la imagen de marca. Sin embargo, también pueden tener el efecto contrario si no se seleccionan adecuadamente. En este artículo, exploraremos cómo encontrar la estrategia adecuada y sacar el máximo provecho de los influencers.
En ocasiones, puede ser sorprendente descubrir que los microinfluencers pueden ser más efectivos que los grandes influencers. Aunque los grandes influencers tienen audiencias masivas, consumen su contenido como un programa de televisión, los microinfluencers tienen una imagen más cercana y confiable. Su tono está enfocado en resultados e impresiones genuinas, lo que puede generar una mayor conexión con la audiencia.
Por otro lado, los grandes influencers también pueden brindar resultados sobresalientes. Con una audiencia amplia, son muy útiles para generar engagement y notoriedad. Sin embargo, los microinfluencers aportan ese elemento de familiaridad y cercanía, siendo vistos como uno más entre nosotros.
Una pregunta común que surge sobre los influencers es: ¿cómo podemos calcular el retorno de inversión (ROI)? En el caso de regalar productos, por ejemplo, el ROI dependerá de nuestros cálculos y de sí nos genera la cantidad de clientes necesarios. En este sentido, es importante fijarnos en el Costo de Adquisición de Clientes (CAC), que servirá como guía. No obstante, con los macroinfluencers, que pueden cobrar grandes sumas de dinero por una campaña de publicidad, el cálculo del ROI se vuelve más complicado.
Además, medir el impacto del branding resulta más complejo, ya que es un costo de naturaleza intangible. En este caso, nuevamente debemos tener en cuenta el CAC. Si invertimos una determinada cantidad de dinero, esperamos obtener resultados medibles. De lo contrario, algo no está funcionando correctamente.
Desde una perspectiva de marketing, los influencers son principalmente herramientas para obtener reputación y notoriedad, aunque también pueden contribuir a las ventas. Es fundamental tener presente ambos aspectos, pero la reputación y la notoriedad suelen ser los objetivos principales.
Un aspecto importante a considerar tanto con los macroinfluencers como con los microinfluencers es que son creadores de contenido. Pueden ayudarnos a generar contenido de alta calidad sobre nuestros productos o servicios, lo cual podemos aprovechar al máximo. De hecho, este es el aspecto que debemos valorar y potenciar: colaborar con los influencers para que se conviertan en creadores de contenido. Será este contenido el que genere engagement y notoriedad para nuestra marca.
Por último, debemos tener en cuenta nuestra imagen de marca. Esto es especialmente relevante si nos encontramos en el sector turístico, pero también aplica a cualquier producto o servicio. Es importante definir claramente nuestra historia y la imagen que deseamos transmitir. Una vez que tenemos esto claro, debemos seleccionar estratégicamente los influencers con los que queremos asociarnos. Es fundamental elegir aquellos que se alineen con nuestro mensaje e imagen, para que puedan potenciarlos aún más. Cabe destacar que esta estrategia no tiene por qué ser inflexible, podemos adaptarla según sea necesario, siempre manteniendo una dirección clara y sabiendo cómo ajustarla en caso de ser necesario.
En conclusión, los influencers pueden ser aliados poderosos en el mundo del marketing, pero es fundamental elegirlos adecuadamente y aprovechar su potencial de manera estratégica. Ya sea a través de macroinfluencers o microinfluencers, su capacidad para generar resultados depende de cómo se integren en la estrategia general de la marca y de cómo se utilicen como creadores de contenido. Al mantener en mente la reputación, notoriedad y el retorno de inversión, podemos obtener beneficios significativos al colaborar con influencers que se alineen con nuestra imagen de marca y objetivos comerciales.